El color marca el tono emocional de tu evento. Este año dominan tres direcciones.
Terracota y oliva para un ambiente cálido y natural. Azul profundo con dorado para elegancia nocturna. Y los neutros cálidos —arena, hueso, camello— para un look atemporal.
Elige dos colores principales y un acento. Un buen equipo de decoración traduce tu paleta a flores, mantelería e iluminación.
