Faltaban dos semanas y no tenían nada. El área de recursos humanos necesitaba lugar, banquete, barra y música para 80 personas, con factura y sin dolores de cabeza.
Usaron el asistente para describir el evento y recibieron un plan completo dentro de su presupuesto. Eligieron una terraza, un banquete de tres tiempos y una barra de cócteles.
Lo que más valoraron: un solo pago protegido y coordinación en un panel. El pago se liberó a cada aliado al confirmar que todo salió bien.
