Una boda en la playa suena a sueño, y puede serlo si planeas con cabeza. El primer punto es el clima: en el Caribe mexicano la temporada de lluvias va de junio a octubre, así que ten siempre un plan B bajo techo o carpa.
El segundo punto es el montaje. La arena no perdona tacones ni mesas inestables; pregunta a tu lugar si incluye tarima o piso técnico. Y coordina la hora de la ceremonia con la puesta de sol para tus fotos.
Por último, reserva con anticipación. Los mejores lugares y aliados frente al mar se llenan con meses de adelanto. Con Evensii armas todo en un lugar y tu pago queda protegido hasta que confirmas que salió bien.


